Dietas milagro. Cetosis

Todos hemos oído alguna vez los reclamos de dietas “famosas”  en los que se nos anuncia una pérdida de “4 kilos en una semana” “pierda 2 tallas en 10 días” o similares. La gran mayoría de ellas son las llamadas “dietas milagro” , estrategias mágicas que no dejan de ser tentadoras, pero sabiendo el daño que le hacen a nuestra salud, debemos rechazar siempre. Hoy vamos a analizar algunas de ellas y vamos a dar argumentos para decir no a estos atentados contra la salud.

Empezaremos con las dietas excluyentes. Son aquellas que se basan esencialmente en eliminar de nuestra alimentación algún nutriente. Este tipo de dieta carece de fundamento científico, no fomenta hábitos alimentarios correctos y pueden producir un enorme efecto rebote. Cualquier dieta basada en la exclusión de un nutriente no tiene justificación nutricionalmente hablando, y nos ocasionará graves problemas de salud.

Vamos a centrarnos en dos muy de moda y seguidas por mucha gente, las llamadas dietas cetogénicas:

Dieta Lutz

Está basada en un libro denominado Vivir sin pan, lo que ya nos da una pista de su naturaleza. Esta dieta milagro propone el consumo de grasas y proteínas sin límites, pero siempre moderando la cantidad o limitando casi por completo los hidratos de carbono de las comidas con el fin de una “rápida” y “fácil” pérdida de peso. Como ya hemos dicho, el prohibir cualquier tipo de alimento de una dieta para promocionar el consumo de otros, nos habla de una alimentación poco equilibrada, y en este caso promueve la cetosis. Este tipo de dieta suele tener muchos seguidores por dos motivos fundamentales:

  1. Se puede comer casi todo lo que las demás prohiben. Además de poder prescindir de los productos que hacen las dietas “aburridas” como las verduras.
  2. Se pierde peso. Se ha demostrado que es cierto que esta dieta hace perder más peso que una dieta mixta equilibrada. Sin embargo, el origen de esta pérdida de peso se debe principalmente a una gran pérdida de agua y a una disminución de la reservas de glucógeno. ¿Porqué? Nuestro organismo metaboliza los hidratos de carbono hasta convertirlos en glucosa, ésta es oxidada en las células proporcionándonos energía. Para ello, nuestro cuerpo necesita acumular agua en el proceso. La glucosa no oxidada (quemada) es almacenada como glucógeno en músculos e hígado. Debido a la ausencia de hidratos en la dieta, estas reservas de glucógeno, se gastan rápidamente. Para permitir el normal funcionamiento del cuerpo se degrada este glucógeno a glucosa y se libera ese agua almacenada, por lo que se pierde el peso correspondiente a este agua. Esto provoca esa pérdida de peso elevada al principio de la dieta, que puede originar un estado de fatiga e incluso de deshidratación relativa. Una vez las reservas de glucógeno se han casi agotado, la pérdida de peso se hace menor.

Dieta Atkins

Es la más conocida e imitada de este tipo de dietas. Procede de la “Dieta de Banting” considerada la primera dieta de la historia. Consiste en reducir al máximo el consumo de hidratos de carbono, más restrictiva aún que la Dieta Lutz en este sentido. Pero no marca ninguna limitación respecto a proteínas y grasas. Según Atkins, la dieta a base de grasas estimula la secreción de acetona, suprimiendo la sensación de hambre y provocando así una pérdida de peso.dieta atkins Pero debido a ese excesivo contenido en grasa, es muy frecuente no sólo que se produzca un aumento del colesterol sanguíneo, sino también un aumento del ácido úrico y una sobrecarga renal de solutos, a la vez que una disminución en los niveles de potasio que pueden desembocar en arritmias cardíacas. Si analizamos su perfil calórico nos encontramos con un perfil hipercolesterolémico, muy alejado del ideal recomendado para una dieta equilibrada.

Atkins considera que la obesidad es un trastorno puramente metabólico que se debe a los hidratos de carbono, craso error, ya que en más del 90% de los casos, la obesidad es producida por un desequilibrio en el balance energético.

Podemos llegar a la conclusión final de que las dietas cetogénicas no sólo no tienen ninguna base científica y sí muchos datos en contra de su uso, sino que además se ha demostrado su incapacidad para mantener la pérdida de peso inicial, una vez se vuelve a la alimentación habitual, dando lugar a un terrible efecto rebote.

Sentirse bien es un placer, di NO a las dietas milagro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s